Niño buscado

Por un camino engravillado,
corro con mi bicicleta vieja.
Voy en busca de la emoción de saber,
que mi amada me espera.

Veo una brillante luz en tus ojos.
Tu semblante se ilumina de pasión.
No me importa cuanto me suceda,
si contigo me siento como en el cielo.   

Así me gustaría vivir el resto,
como un hombre entusiasmado,
lleno de ilusión, cariño y amor.
¡Bendigo el momento que estoy viviendo!.

Como agua fina,
van calando tus anhelos,
en lo más profundo de mi corazón.
Para ti los guardo, con mucho amor.

No necesito ver
a través de mi bola de cristal,
que tus sentimientos son verdaderos,
como el fuego de un volcán.

Quiero amanecer
entre sábanas de hilo.
Calentarte tus fríos pies
y besar tu cuerpo querido.

Dejar que la pasión nos desborde,
sentir nuestros cuerpos gozar,
formando una bonita familia,
porque un niño queremos alumbrar.

       

  Los celos son malignos

Mi tristeza aliviará mis sentimientos,
cuando redimas tu feo comportamiento.
Gracias por jugar conmigo sin razón.
No tenías motivos para hacerme daño,
pero aún así, no quiero tener rencor.

Estoy triste por tu reacción.
¿Ahora qué hago yo con mis afectos, 
si solo para ti los quiero?.
No deseo ser prisionero mientras viva,
de un error que cometí hace tiempo.

En el tren de la vida, 
de pasajera te deseaba llevar.
No quería sufrir más la soledad.
Quiero repartir mis sentimientos, 
lejos de aquí, en ultramar.

La incidencia de mi teléfono perdido,
fue justificación para olvidarte sin más.
Querías abrazar tus últimos caprichos
y no esperaste a recibir una explicación.
Te corría prisa decirme adiós.

Gracias por recrearte conmigo.
Como una mascota de peluche,
me sentí al acogerme entre tus brazos.
Con falsedades y mentiras, creí en ti
y con ello, la ilusión perdí.  
     

La soledad es buena si uno la quiere,
pero es triste y dura, cuando el amor desaparece.
Soy alérgico a la pena impuesta,
porque no trae nada bueno.
Contigo perdí la cabeza.

Hoy quiero contarte una verdad de bien nacido,
al ser tú quien daba sentido a mi vida con cariño.
Un celoso te fue a contar un chismorreo mío,
con la intención de hacerme daño y quedarse contigo.
No le hagas caso, que quiere destruir tu destino.

   La incógnita

 Me obligaste a un adiós,
que en mi amor fue fatal,
se hundió mi ilusión, en el fondo del mar.
Nunca te mentí y con miedo miré lo que podía venir,
tal vez me equivoqué.

Confieso que te he sido infiel, pero no en el amor.
No quiero olvidarte sin tener razón.
Si tú me lo pides, me matarás el alma.
porque en un tiempo, sí hubo amor entre nosotros.

Te pido perdón, porque sin querer,
yo provoqué, que sintieras amor.
Te incluí en mi vivir, más de lo que quería yo.
¿Culpa de quién? Culpa de los dos.

Fue equívoco el cariño que nos dimos,
queriendo jugar al amor.
Hoy estoy arrepentido.
¡Todo lo nuestro fue un error!.  

Esta tristeza lastima mi vida,
llegaste cuando no debías.
No quería descubrir mi situación. 
No quiero repartir mi alma para dos.

No deseo que regreses
vacía de sentimientos.
Solo el tiempo te hará olvidar,
estos desagradables momentos.

Jamás pensé, que iba a ser tu sufrimiento,
nunca debí dejar que yo fuese tu aliento.
No sé cómo hiciste para convertirme en tu amante,
al final, perdí la cabeza y sentí tus amarres.

      El amor no se compra

Amanecer ardiente

Hoy he amanecido, con esa luz
ardiente en el horizonte lejano.
Es una gran suerte para mí, 
inspirarme al poder contemplarla.

Lejos es la distancia, 
cuando así la vemos.
Quiero contigo acortarla,
hasta juntar nuestros deseos.

Rubia y morena eres por fuera,
dulce y buena sientes por dentro.
Pensé como serías, sin ver tu aspecto,
pero no suelo errar, ¡Era cierto!.  

Como dos adolescentes planeamos vernos,
decidimos escaparnos, estando en el recreo.
Queremos estar lejos, de aquellos que nos atan
y entregarnos al amor  que nos abrasa.

Disfrutamos del derecho,
de amarnos sin recuerdos.
Forjar un futuro risueño,
que solo nosotros queremos.

Yo quiero declararte mi amor sincero,
para toda la vida tenerlo como primero.
No hay nada mejor en nuestra existencia,
que entregarlo sin interés ni dinero.

El amor no se compra sin más,
se regala por afectos del sentimiento.
Una vez lo entregas con pasión,
es un compromiso eterno.

       Piedras en mi camino

En una piedra grande del camino,
sentado espero tu regreso.
Estoy escribiendo estos versos,
que no hablan de salud, ni tampoco de dinero.

El pesar, es un suplicio horrible,
que difícilmente se puede aguantar.
Cuando la conciencia está manchada,
no hay palabras ni gestos que la pueda limpiar.

Vivo en un mar de incertidumbre,
porque mi corazón se está quedando ciego.
No quiero olvidarme para nada,
de todo aquello que ahora siento.

Qué pena no poder enhebrar la aguja,
ni coser el desgarro en mi corazón.
Lo haré con mis deseos maltrechos
y lloraré con mis ojos secos.

Añoro no ver el color de las rosas,
del grandísimo jardín de mis sueños.
De él arrancaba los pétalos de las flores,
para hacer alfombras por las calles del pueblo.

 Es triste no poder atisbar,
los peces de colores
del estanque de mi jardín.
Medito sus movimientos, porque solamente son para mí.

Mi amor se ha ennegrecido,
por los desengaños de esta vida.
Expreso mis pensamientos
que para nada dicen adiós, sino hasta luego.          

Quiero relajar mi mente 
y descansar los sentimientos de mi corazón.
Nunca merecí tu cuerpo
y mucho menos tu amor.

          Se fue al atardecer

Atardecer con pasarela

No quiero que me partas el corazón,
con tanto amor como tengo para ti.
Mi cariño es más grande que yo
y todas las cosas buenas del mundo.

Hoy me di cuenta,
que ya no estás conmigo.
Hoy me di cuenta,
que ya no sientes lo mismo.

No puedo olvidar
tus abrazos y tus besos.
Me has dejado con pesar,
maltratando mis deseos.   

Deseo abrirte al fluir de mi vida,
ahora que más te quiero y deseo.
Te pondero como tú te mereces.
Te quiero de mil formas diferentes.

Me torturo al pensar lo torpe que fui,
ahora tengo pesadillas compulsivas,
que me hacen sentir el fracaso de ti.
Quiero curar mi dolor, para no sufrir.

Presiento en tus silencios,
que tu deseo hacia mí ha terminado.
Mis ojos se enrojecen al recordar,
el amor que has despreciado.

Tenemos que dejarlo
aún sabiendo que te quiero.
No puedo forzar tus sentimientos.
El amor que sentías, voló sin remedio.

      Contigo y un amanecer

Amanecer en el Rio

Desde que te vi me acosa el tiempo,
porque quiero estar entre tus brazos
y sentir el calor de tu bonito cuerpo.
Te regalo mi corazón y mi alma al tiempo.

Quiero borrar el camino de regreso,
para nunca más alejarme de tu sentir.
Deseo vivir nuevos amaneceres contigo
y así poder decirte ¡Te quiero!. 

Gracias a tu persona, que me inspira
desde el principio de mis escritos,
expreso lo mucho que te anhelo,
con mis sentimientos y mi cariño.

Te llevaré en mi corazón
como mochila permanente.
Tienes lo más importante que yo quiero,
tu amor, que es mi gran deseo.

 Estar contigo, es la satisfacción
más benigna que yo puedo sentir.
Mi amor, cuando estamos entrelazados,
siento sumo placer al entregarme a ti.

Quiero ahora dejar los caprichos
que perjudican la razón de vivir.
El amor, es lo más grande que hay,
más que el Sol y la Tierra juntos.

Me aceptaste por entregarme
en los quehaceres del sentimiento.
Nunca volveré a fallarte sin razón,
por trampas que me ponga el tiempo.

Todos los días te escucho
y veo el color de tu voz.
Recojo lo más grande que me das,
tus sentimientos y tu amor.

     Solo tú eres mi amor

Te quiero mi vida,
como a nadie he querido.
Me subo a lo alto de tu alma,
hasta caer en tus brazos rendido.
Te quiero pedir perdón, por el daño sufrido.

Desde el púlpito de mi corazón,
reclamo tu atención para decirte
que no me olvides en ningún momento,
porque te seguiré queriendo,
como a nadie he querido en este mundo.

¿Qué será de mi,
si tú no estás conmigo?
Tantos sueños perdidos
por no saber amarte, 
como tú has merecido.

Arranqué las hojas, 
que con lágrimas
en nuestros ojos,
escribimos juntos
para decirnos adiós.

Hablan del desamor,
que un mal día sufrimos.
Te sujeté encadenada a mis silencios.
Nada me sirvió, pues te liberaste
sin ni siquiera decirme adiós..

Hoy soy un hombre feliz
y eso te lo debo solo a ti.
No me arrepiento
de tenerte como mi mejor amiga.
Tú eres la mujer más buena que he conocido.

Siento que ahora te quiero más.
He comprobado que sin ti no puedo vivir,
mi amor te pertenece.
Es el regalo que yo quiero darte.
Si tú lo rechazas, mi vida no valdrá nada.

         Estoy triste en otoño

Foto Sara Meavilla

Me ahogo en un mar de tormentos,
por no saber nadar entre ellos.
Quiero que tú me los quites a besos,
como un antídoto a mis malos recuerdos.

Dosifico las bocanadas de mi vida,
para no sufrir más cerca mi castigo.
Mi dolor es el correctivo de mi mala decisión.
¿Cómo hago, para liberar mis sentimientos?

Estoy triste por no saber cómo resolver,
el jeroglífico de mis alucinaciones,
que son la causa de todos mis males.
No quiero ser en tu vida, un mal recuerdo.

El misterio me hace estar intranquilo,
no quiero naufragar en el fondo de tu cariño.
Nuestro amor será lo que queramos que sea.
Quiero darte mis afectos y disfrutarlos contigo.

Deseo que me digas te quiero,
si es verdad que lo sientes.
Mi alma esta cautiva
en la prisión de mi mente.

Quiero emprender una nueva ilusión,
bajo el destello de la luna llena.
Veo tu rostro aparecer en el cielo
y quiero estar con mi alma plena.

Te recuerdo con insistencia,
en lo más profundo de mi alma.
No sé por qué me comporto así.
Quizá tengo que recuperar mi calma. 

                     APALUSA

Caballo Apalusa

Pasearte en mi precioso caballo quiero,
con la más bonita silla de cuero que tengo.
Cabalgamos por el camino de tus sueños,
en el Apalusa, que es el más bello.

La cigarra canta en el abrasar de la tarde,
cuando la siesta se hace irremediable.
No me deja dormir con su sonar de cortejo,
no puedo resistir ese inmenso tormento.

Quiero ser digno de tu confianza,
para que me reveles tus secretos.
Te dejaré jugar con mi cometa grande,
cuando sople el necesario viento.

No me reclames  lo que no tienes derecho,
solo puedes pedirme lo que yo te ofrezco.
Te llevaré con mi canoa, por el río casi seco,
no quiero que tú te canses y pierdas los remos.

La noche se echa encima
con la luz de la luna llena. 
Busco arrebatar tu cariño,
antes de que asome el alba. 

No sé como revelarte,
que en mi corazón tengo un cobijo,
donde quiero alojar tus sentimientos,
en un cofre de sueños divinos.