Quiero y no quiero…

 Quiero que me dejes ahondar en tu corazón,
para ir a comunicar con tus silencios.
Quiero que tu pureza sana y complaciente,
limpie mis deseos de amor, con todos tus besos.
Quiero abarcar el mundo con mis sentimientos,
varias veces al día, todos los meses del año.
Las flojeras de amor que siento,
me causan espanto,
por la cobardía de enfrentarme,
al devenir de tus encantos.
No tengo remordimiento,
por quererte tanto,
tú me das lo que yo quiero,
sin nada a cambio.
Quiero tener razones
para alcanzar tus sentimientos.
Cuando el amor pierde el habla
y te ausentas sin razón,
melancolía es lo que yo siento.
Ahora recuerdo absorto,
cuando acariciabas mi barba blanca,
buscando que te demostrara mi amor.
Quiero soltar mis amarras,
para perderme contigo
y así transitar con la buena luz de tu espíritu.
No quiero sufrir la rutina y el desamparo,
ni quiero abolir la pena,
que me tiene amarrado.
Quiero que el amor no cierre los ojos,
porque lo que tiene que ver…
¡Es bueno!.
No quiero dejarme llevar
por los murmullos de la gente,
al sentir la luz temblar
y acercarme al amor que tú sientes.
Soy un poeta generalista y lleno de ilusión,
que al igual que el río busca sus dos orillas,
yo busco las mías con decisión.
Quiero negociarte el cielo,
porque con tus maneras
y tu razón, todo te lo mereces.
Quiero que tu corazón
se encuentre deshabitado,
para que yo pueda ocuparlo. 

 

 

               El arrepentido

 

Me porte mal por mis dudas,
y perjudiqué mi futuro amor.
No tengo razón para alcanzar tus amores
con un vagar con pena y mucho dolor.
No quiero que se despierte
el huracán de tus desprecios,
porque yo no los siento.
Tengo amor que darte sin descanso,
hasta que tú me respondas
con tu corazón enamorado.
Tu boca cuando pronuncia palabras de amor,
me llena de un sentimiento apasionado.
Quiero aprender el lenguaje de los vientos,
para mandarte mis mensajes
y todos los días recuerdos.
No quiero perder tu amor,
por la ilusión que hacía, que yo lo viviera
con un amplio derroche de emoción.
Yo que nada tengo material,
que todo lo llevo conmigo,
tengo el deseo de volver a vivir contigo
aquellos inolvidables amaneceres de ensueño.
No quiero hipar por el trecho que nos queda,
porque al final, rezaremos para que no llueva.
Quiero encontrar la senda de regreso a tu corazón,
guiándome por el resplandor de tu sincero amor.
Pasé por tu vida como una exhalación,
pues no tuve tiempo de pararme, ni pedirte perdón.
El amor sincero, nunca puede ser pasajero
y en tu alcoba espero que des rienda suelta,
a todos tus sentimientos.
Tus ojos son ventanales de luz y amor,
que se asoman para ver,
mis lágrimas de arrepentido.
El día que me quieras socorrer,
no tardes…Me quedaré contigo.

 

      Quiero tu amor

El amor…
Ese sentimiento que da vida a la vida
y que vuela en forma de sueños
hasta tu corazón.
Que impregna como lluvia fina
todas tus ilusiones,
despertando el placer
y complementando la pasión.
Quiero que tus sentimientos,
tengan dueño y que sea yo.
Quiero pintar
en el lienzo de tu alma,
los paisajes más bellos
que nunca hayas visto.
Encenderás la llama de mi inspiración 
con tus besos de cariño,
porque en cada latido de mi corazón,
te encuentras tú.
Quiero que tus sueños románticos,
tomen vida en nuestro amor.
No sé cómo tengo que hacer,
para que mi pluma
escriba una bella historia de ilusión,
salida de mis profundos sentimientos.
Quiero utilizar las palabras más perfectas
y la expresión más correcta.
Mis versos, son besos de amor y cariño,
que yo te quiero regalar, porque ante ti…
No conozco otra sensación, que la de amar.
Puedo ser prófugo de los mares
y si me rechazas, no dejarme encontrar.
No quiero hacerte llorar,
porque cada amanecer en tu compañía,
es un sueño permanente,
del cual no quiero despertar.
Tú eres mi primer pensamiento al amanecer
y el último al anochecer.
Formas parte de mi felicidad
y te necesito para mantenerla.
Amor, espero pronto verte
porque te pienso siempre.

 

      Amar en otoño

Estación donde se paran las savias
y se desabrigan los árboles,
quedando los nidos al descubierto
y abandonados.
¡Qué triste tiempo,
de nieblas y orvallo!.
Mi afecto te quiero demostrar,
al desabrochar mi corazón 
y exponerlo solo para ti.
Quiero que seas tú,
quien recoja mis deseos
y agrande la ilusión
de nuestro mejor existir.
Busco que hablen
nuestros sentimientos,
en las gélidas navidades 
del Nacimiento.
Ocuparás una cuna vieja
en mi corazón,
para que en ella se acune
nuestro gran amor,
al igual que hizo
nuestro Niño Dios.
Me cuesta ver,
la esencia de tu sentimiento.
Veo, pero no distingo
la sustancia de tu cariño.
Doy los pasos necesarios,
para amarte sin desmayo.
Quiero que vivas
un bonito despertar,
entre mis brazos.
En lo proceloso de mi habitar,
siento el almíbar de tus besos.

 

     

        Huellas falsas

No sé cómo me enamoré de ti,
si no me lo propuse como premisa.
Estoy sintiendo una fuerte fragancia,
que el viento arrastra sin fatiga.

Como un trasgo voy vagando,
sin llegar a ningún destino.
Tú eres mi camino para seguir
y mi historia para soñar contigo.

Quiero muchas cosas saber de ti, 
si aceptas mi pasado apenado
y me acompañas en mi futuro.
Algo tengo claro, ¡Te quiero a mi lado!.

Tus pies dejaron huellas falsas,
en la blanca arena de tu mar.
Quería ir detrás de tu amor,
pero en tus sueños, ya no existo.

El magnetismo de tu persona,
me atrae como fuerza sobrenatural.
No sé qué siento al verte perdida
y no poderte acompañar.

Tuve un hermoso sueño, 
una noche cualquiera de otoño.
En él veía con nitidez las pasiones,
de unos sentimientos que no eran tuyos.

Sentí como tu cuerpo era un oasis,
dentro de mi vaga inconsciencia.
En él, quería residir sin tormentos,
ni lamentos en mi existencia.

 

       Nada puedo hacer

Nada puedo hacer,
cuando mi corazón no responde
a los sentimientos, que me ofrece tu alma enamorada.
Hay que sentir cuando menos, un haz de esperanza
y que no se apague tu sonrisa, por no ofrecerte nada.
Tengo dudas, si lo que siento en mi corazón es amor.

Compréndeme, yo sí quiero amarte con toda mi alma,
pero una fuerza sobrenatural,
me impide acercarme a ti.
En mi soledad, lloro lágrimas de sangre, por no decirte…¡Sí!.
Quisiera ser viento
y cruzar tus fronteras, para sentirme dentro de ti.

Me gustaría tocar y cantar una canción,
con las seis cuerdas de mi guitarra
y atraerte a lo más profundo de mi alma,
porque quiero decirte…
Que el amor que siento, es solo para ti,
al embelesarte con las notas de mi frenesí.

Tú… Que con tus ojos garzos
me iluminas el camino al cielo.
Quiero ser tu acompañante,
en los buenos y malos momentos.
Quiero darle un final a mis anhelos
y que me consuelen en todo momento.

Recuerdo…
Cómo sentía la emoción del amor en mi pecho,
prisionero de alguien, que lo quería suelto.
Nada puedo hacer por retener esa prisión,
porque quiere libertad, aún con lo puesto.
Desearía  fundirnos, en un abrazo de sentimientos.

Tú fuerzas el latir de mi corazón,
con tus decires sinceros de amor.
No puedo olvidarte en mis sueños,
de lo presente que te tengo.
Intentaré revertir esta situación
y que el amor, decida lo nuestro.

Tendré presente en mi mente,
que lo que tú me ofreces,
no es correspondido con mi amor.
Me duele en el alma ser así,
pero es más fuerte mi negativa,
que mis ansias de vivir.

No quiero perderme
en los rincones del pasado.
Pues sufrí lo suficiente,
para no querer recuperarlo.
¡Aún siento los desprecios,
de aquellos lamentos falsos!.

 

   

  

  Entronizada por amor  

No quiero que tus manos tiemblen,
cuando se aproximan a las mías.
Quiero que tu emoción se calme,
al recibir la cascada de mis caricias.

Tú, que estás entronizada por mi amor,
suspiras por un hombre real y bueno.
Sé lo que tengo que hacer para que brote,
todo el caudal de mis sentimientos hacia ti.

Tus ojos tristes te delatan cuando estás cerca de mí,
sigo pensando, cómo alegrar esos luceros llorosos,
que hablan sin gestos y no tienen palabras que decir.
No quiero ser el culpable de tu corazón roto.

No sé cómo manifestar, lo mucho que te quiero.
Si tú me rechazas, será la pena que en vida, de ti llevo.
Tu silencio me deprime y me llena de amargura,
porque cuanto más te quiero, menos te pronuncias.

Con tu actitud, la esperanza de querernos parece nula,
algo tenemos que hacer… ¿Amarnos con locura?.
No entiendo que mis halagos los interpretes como un desprecio,
porque nada es más importante para mi, que llenarte de mis aprecios.

Aturdido me dejaste, al besarnos y marcharte,
ya no me sueñas al olvidarme y ese es mi peor castigo.
No quiero que mis sentimientos provoquen en tu corazón,
un fuerte desencuentro y sea tarde para querernos.

Quiero colmar de amor tu corazón
y que sientas conmigo nuevas ilusiones.
Quiero que tu amor haga regio el encuentro
y simbolice el cariño que por ti siento.

El amor que yo vivo en tu proximidad,
es un amor profundo, austero y viril.
No creía en el amor, hasta que te conocí.
Tú haces latir mi corazón y que lo sienta en mis adentros.

No quiero que el abatimiento termine conmigo,
como le pasó al viejo olivo, que después de siglos
se secó y parecía que no tenía enemigos.
Todo puede pasar, si el amor no se cuida con mimo.

Quiero tener en cuenta lo que dicen mis sueños,
porque el amor puede pasar, como pasa el tiempo…
No quiero olvidarme de contar mis sentimientos,
porque te los quiero regalar, antes de estar muerto.

 

         Tu beldad

Las plantas de tu ventana,
lucen apagadas por el otoño.
En ella, asoma tu rostro puro y virginal,
mientras saludas con tu mano derecha,
a la persona que te viene a cortejar.

Como una principiante en el amor, 
bajas las escaleras de dos en dos
para encontrarte con tu amado.
Le saludas con un beso de ilusión
y ves como el futuro, se entrega a los dos.

Tu beldad es incomparable con nada ni nadie.
Quiero preñarte de amores, para que siempre
recuerdes a este prócer, que se desvive por ti.
Quiero tocar esos labios carnosos que tú tienes
y recoger todos tus dulces besos, en paz y calma.

Yo no pongo oposición a tu deseo,
ni tampoco me evado para hacerlo.
Es bonito recordar que yo te quiero
y más bonito saber cuando te miro,
lo que siente mi corazón enamorado.

Como una flor agostada, siento el amor hacia ti.
Al oír tus malas palabras , que dicen no querer venir.
Aprovecharé la negra noche, para hablarte de amor.
Aunque caigan rayos y truenos, no se frenará mi ilusión.
No quiero que nada de lo que te diga, sea en vano.

Tengo mis penas marchitas de tanto llorar.
Quiero henchir tu corazón de mil razones,
para que veas lo mucho que te quiero.
No sé qué hacer para que me des tu amor,
quiero venerarlo… Hasta que muera feliz conmigo.

 

               El volcán

El volcán de tu amor se despertó de improviso
y empezó a derramar bocanadas de pasión.
No esperaba fuesen tan grandes tus llamaradas,
que abrasasen los desprecios de tu corazón.
Siempre haces daño y la naturaleza te lo admite.

Nada crece donde depositas el mal de tu infierno.
Pensaba que tu arrepentimiento un día cesaría,
como cesaron tus improperios, sin pedírtelo.
Indefenso me encuentro ante esta situación,
porque no me fio, de que un día arrases con todo.

Qué maldad hay que tener, para que por tu boca
lances tus exhalaciones y lo destruyas todo.
Un día se apagarán tus mortíferas palabras
y se enfriarán los rescoldos con tu arrepentimiento.
Todo se adormilará, hasta tus malos pensamientos.

Tienes que comprender, el mal que haces con tu furia,
no quiero saber la razón ni el motivo de tu enojo.
Cuando el camino lo inundas de rocas ígneas,
nada puedo hacer para proseguir hacia mi destino.
¡Cuánto calor se pierde, con el que yo necesito!

Pienso permanentemente en tu maldad,
tan grave como tu traición desmedida. 
Nada puedo hacer, si tú no quieres amarme,
porque además me hieres con tus desprecios.
¡Todo puede suceder si un día yo me revuelvo!.

Por tu vacilación se precipitaron tus estragos,
nada hice en su momento por minimizar los daños.
Cuando en tu cuerpo entró la animadversión,
sacaste una erupción de lava, para todo quemarlo.
Con una víctima terminaste y todo por odiarlo.

Podré tener paciencia contigo, si tú la aceptas.
Tendré conmiseración, si la quieres y deseas.
Me alegraré si te das cuenta un día, que siempre
no se puede estar en guerra con los demás.
No hagas más tierra quemada y descansa.

Las fumarolas del volcán avisan,
que en tu interior algo se cuece.
Tus lágrimas hacen denotar en tu cara,
que algo valioso en ti se pierde.
Veo que al fin, tú te arrepientes.

 

     

       No quiero llorar

Quiero sentir por ti, un arrebato de amor
y besar esa carita de virgen que tú tienes.
Ven conmigo cariño, porque te necesito.
Quiero que guardes tus tesoros valiosos,
dónde los pueda alcanzar contigo.

¡Qué felicidad, qué satisfacción!.
Hacía años que no sentía nada igual
y menos hasta el amanecer.
Yo no quería que se acabase nunca,
este inmenso placer.

No sé qué me está pasando estos días,
que estoy enloqueciendo por amor.
Imploro a mi santo Maximiliano Kolbe,
que todo lo que le pido me concede,
sin pago y sin pedir explicación.

Me encontré a mi espíritu
y ya estoy sufriendo por él.
No sé qué maldición tengo,
que cuando voy a ser feliz,
viene y se lo lleva el viento.

Tú eres mi locura dulce
cuando me acaricias el alma.
Eres el amor único de mi vida,
por hacerme creer mis fantasías.
¡Alégrame con tu bonita poesía!.

Cuando vienes y vas sin darme amor,
siento una gran sed de tu cariño.
El amargo sabor de la despedida,
me hace perder el cielo divino.
Quiero contigo seguir, el camino de la vida.

No quiero llorar por haberte perdido,
lucharé hasta el día de mi muerte
con uñas y dientes por defender lo mío.
Si pierdo la vida en la batalla…
Amortajad mi cuerpo con cariño.