No quiero un amor de paso

La ausencia,
se llevó formas y maneras,
dentro de un reposo viviente,
con una hermosa sobriedad.

El verde azulado del agua cristalina,
transparenta los peces y las algas marinas.
Elogio que tú seas limpia y diáfana,
en tus sentimientos de cariño hacia mí.

No quiero un amor de paso,
que al final me pueda torturar.
Quiero ese que se agarra al corazón,
y que al final nos funde en uno solo.

Duelen las cenizas del cariño,
como duele la perfidia del amigo.
Solo ese que chilla sin razón,
enmudece a cien que callan sin pasión.

Entre el viento y la lluvia,
no puedo avanzar hacia tu amor.
Enrabietado me siento ahora,
por no poder regalarte mi corazón.

No quiero que mis amores sean fósiles,
en el fondo del pozo de mis sentimientos.
Ni tampoco quiero ser ermitaño de mis sueños,
esos que guardan todos los recuerdos de amor.

No quisiera volver al pasado,
sin formalizar un pacto sensato.
En él tenemos que comprometernos,
que seremos fieles y siempre querernos.

 

            Vuelo a ninguna parte

Tengo miedo, tengo miedo
a que el sol resplandezca
más que tu mirada
y que no la encuentre,
por la sombra de tu alma.

No quiero caer en una sima
y ahogarme sin esperanza.
Siento nostalgia de tu cariño,
cuando al amanecer,
aflora el amor del interior de mi ser.

El tiempo camina inexorablemente,
hacia el oscuro destino del más allá.
Mi libertad no se compra ni se vende, 
porque nunca la entregué,
para evitar que otros la posean.

No te apegues mucho a las cosas,
porque cuando te separes,
el dolor de la separación
será más grande, 
que el perjuicio en tu alma.

La estela de mis poemas,
como aves migratorias que son,
vuelan hacia ninguna parte,
con el arrojo vespertino,
de haberme robado mi corazón.

En tu camino encontré la verdad y el cariño,
porque yo contesto y protesto, 
cuando no hay amor ni cariño.
Es verdad, que desde tu llegada a mi vida,
me cautivaste y me cambiaste.

 

           Quiero y no quiero

Quiero exhalar tus aromas de felicidad
y embriagarme hasta volverme a enamorar.
Tengo adormecido mi corazón
por los desengaños sufridos sin razón.

Quiero orbitar alrededor de tus sentimientos,
para no sembrar en mi más sufrimiento.
Si alguna vez tuve culpa, que la fe disipe mi castigo
y guíe la fuerza que me empuja hacia la purificación.

Quiero encontrar esas palabras mágicas,
para escribirte sentidos versos de amor.
No quiero que me robes los dones del cariño,
ese que yo te quiero dar sin ninguna vacilación.

Quiero que tus expresivos ojos oscuros,
no soporten la lánguida tristeza,
de una camelia enferma y solitaria
y que bailes al son de la cítara y la flauta.

Quiero que mis grandes penas,
se vayan de mi recuerdo cuanto antes,
al igual que pasan las nubes ligeras,
con los secretos de la vida errante.

Quiero llenar tu alma de sueños
y que al despertar se hagan realidad,
porque tengo una gran pena,
que reflejo en mis pupilas.

Quiero que la ansiedad,
la angustia y la frustración,
no se apoderen de mis sentimientos
y me hagan perder el amor, que por ti siento.

 

 

         Quiero sentir

Deseo que con tu sonrisa,
despiertes mi esencia angelical,
al colgar de tus labios,
palabras de amor.

Descubrí un día aciago,
que la muda luna,
eclipsó disimuladamente,
lo que clamaba tu sentimiento.

¿Por qué te prohíbes,
lo que sientes
y proclamas tus penas
con lágrimas de apego?.

Quiero sentir,
la ternura de tus palabras,
cuando a través de tus besos,
me haces sentir la caricia de tu alma.

Conozco el lugar dónde habitas,
hallé el espacio dónde tú existes
y encontré ya,
el momento para decirte cariño.

Entendí por qué estás en mi vida,
aún estando ausente.
Cuando te conocí, sin pensarlo
apretujaste mi corazón.

No quiero dejar lugar para ti
en mis pensamientos.
Siento temor a enamorarme,
y revivir contigo el arrebato.

Dicen que sonrío en la adversidad,
porque llamo las cosas por su nombre.
Ahora tengo mi corazón delirante,
cuando escucho tu voz angustiada y triste.

Si te tuviese ahora conmigo,
me harías sufrir sin remedio.
Sabes que te amo en silencio
y esta eterna espera, es mi estertor.

Soy ese que has querido
y aquel en el que ya no crees.
¿Te da miedo mi amor?.
¿Mi pasión te intimida?.

Has de saber,
que en tus ojos he visto,
el sentimiento puro y sincero,
de un amor renacido…

 

      Me haré esclavo

No quiero que tus flechas,
que en mi corazón ensartas,
terminen conmigo,
de una forma cruel.

Dejaré que unzas en mí tus sentimientos
y me haré esclavo de tu buen amor.
Quiero que sigas mi destino para siempre
y andemos juntos el camino de la felicidad.

Te quise desde el primer momento que te conocí
y en tus ojos bebí mi gozo y también mi daño…
Sentí contigo un amor apasionado a primera vista,
que con nadie antes sentí.

Besé tu boca, con sabor a miel virgen
y después de un tiempo me quedas tú,
que me donas tu alegría y tus pensamientos.
Siento que en tu pelo está, el perfume de la noche.

Habitas en el valle de mi silencio,
con la alegría de la cautiva feliz.
Quiero enterarte de un paraíso,
que contigo yo quiero vivir.

Ahí dónde quiero que mis poemas,
no sean el fósil de mis fantasías.
Creo tanto en el amor divino,
que me purifico cuando estoy contigo.

Espero no equivocarme
y sobrevivir a la lujuria,
cuando el sol se despereza,
en lentas agonías de lo humano.

Tienes que saber,
que cuanto más libre soy,
más tengo el alma esclava,
por la fuerza de tu amor.

  

 

 

 

 

Te quiero y te querré siempre

Quiero ser pintor,
para pintar tu cuerpo,
con las yemas de mis dedos
y plumas de ruiseñor.

Suavizaré los colores,
para que impregnen tu figura,
como señal de afecto,
por ser tú mi musa.

Mi mayor deseo en esta vida,
es encontrar un amor sincero,
porque las palabras que escribo,
son de amor y apego.

Ahora que no soy ajeno,
a escapar de la vejez,
mi corazón se ablanda
y se olvida de mi ser.

Llevo mucho tiempo esperando,
que me contestes y digas algo,
que te decidas a enseñar el cariño,
que yo te estoy demostrando.

Mi esperanza nunca se apaga,
alimento la llama de amor sin promesas,
en la sombra de tu alma me refugio
y erguida te alzas con tu nobleza.

Eres la mujer más bonita,
que jamás he conocido.
Una corriente de sueños y suspiros,
que me arrastra con puros delirios.

No quiero que te invada la tristeza,
ni que te ciegue el rencor.
Toma mi corazón en tus manos,
obsérvalo y cree siempre en mi amor.

Aunque tú digas al mundo,
que no sientes dolor,
yo sé que sientes amargura
y la amargura es contraria al amor.

Calé el ancla en el puerto de tu sufrimiento,
buceé a pulmón hasta lo más profundo,
conocí tus sanos pensamientos
y me convencí de tus buenos sentimientos.

Te amo detrás de esta confesión,
que pertenece al tiempo del amor,
que se hace eterno silencio,
para amarnos… Tú y yo.

 

La historia que nunca será real

Contemplando el cielo azul,
de una tarde primaveral,
como juglar me siento en la plaza mayor,
para intentar conquistarte, con mis versos de amor.
Dejo abierta mi puerta, de par en par,
sabiendo que las noches son largas,
cuando se viven en soledad.
Mi introspección clama,
lo que dicen tus sentimientos, 
esos que quiero para mí,
para no sentir angustia en mis pensamientos.
Quiero repetir la caricia del viento en mi piel,
como salud de mis buenos sentimientos.
Contigo mi existencia brilla de otro color,
porque sabes sentir, romances de amor.
Los amores pasados no están muertos,
si fueron verdaderos,
son amores que el tiempo resucita,
con más fuerza que cuando se fueron.
Quiero repetir nuestro último baile de amor
y recordar el último beso, con aroma de vos.
Entre álamos intensos se ilumina lo que pienso
y esclarece mi inspiración,
para escribir lo que por ti siento.
Tú que tienes el alma plena de amor,
que me amas como te amo yo,
al verme a veces sientes dolor,
cuando no correspondo a tus suspiros de amor.
No imagino ya mi vida sin ti,
porque he de confesar,
que enamorado ahora estoy
y que celebro el día que te conocí.
Amo cada sonrisa que me dejas sentir,
llenas mi alma de embelesos,
porque respiro cada latido de tu corazón.
Siendo tú dadora de vida y amor.
Del Olimpo proviene tu magia,
que envuelve todo mi cuerpo,
me hace saborear las noches
y acariciar tus sueños.
Ahorraré los recuerdos,
que guardo con gran aprecio
y sentiré los tesoros,
que la vida me ha envuelto.
Soy una historia,
que nunca será real,
tan irreal,
como mis sueños.

 

 

         Hojas inertes

El vaho no me deja ver tu sonrisa,
con la claridad que yo quiero.
Eres como las hojas de acanto,
en el capitel que sujeta el amor pasado.
El remordimiento de mis sueños,
hace que los instintos se declaren,
como fiel advenedizo en la soledad.
El amor no es algo, que se pueda remedar.
Yo he sentido la agonía del roble caído,
dónde los pájaros, no hacen su nido.
Estoy en la búsqueda del amor perdido,
a través de la senda florecida de tu cariño.
He sufrido una convulsión de amor,
porque escuché con atención,
las verdades que van contigo
y no puedo arrancarlas de mi vida.
Te busco como una imagen perdida,
con la esperanza tan solo sostenida,
por la ternura de mis pensamientos
y la satisfacción del amor entregado.
No puedo contener el llanto amargo,
porque siento que me sangra,
por las heridas de tus desprecios.
La certidumbre del inmenso hastio 
que percibo, por no saber distinguir,
lo que a través de mis ojos claros distingo.
Algo que a mí me deleitaba ver,
en los bosques de otoño sin permiso,
eran las hojas inertes, desprendidas color marrón,
que con mis manos trémulas, del suelo recogía.
Estoy enamorado de las plantas,
que beso cada día sin perderme el momento.
Tengo el temor,
de que en cualquier instante,
esta primavera me diga adiós.
Mi alma que con el viento vaga,
sin saber hacia dónde se dirige,
encontrará la libertad que tanto quiso,
sin remordimiento por su alejamiento.

 

        Verdades sueltas

Tengo que renacer
de ese lugar inhóspito, donde se dicen 
las muchas mentiras sin castigo
y las verdades sueltas,
van por otro camino.
Ahora el péndulo de mi amor,
va de acá para allá
sin ninguna convicción.
Quiero encontrar donde tienes tu sonrisa,
si es que no sientes, por nada alegría.
La vida son momentos, son delicias
al navegar tú en mi memoria con sentimiento.
Quiero clavar mis rodillas, en señal de amor,
al ser tú mi templo, donde me refugio.
Quiero enviarte… Un mensaje de cariño,
como algo verdadero y divino.
Recuerdo aún tu voz,
donde delatabas el afecto entre los dos,
en cada momento y sin reservas de amor.
Tú me dices que sientes amor sincero
y no quiero que sea, de humo y viento
y sí… Lo que yo he sentido, ternura y sentimiento.
No quiero ser un triste mayor,
debajo de mis fracasos de amor.
Quiero sentir el amor verdadero
como yo creo que merezco.
Quiero sentirte en mi regazo con amor
y vaciarte todos mis sentimientos.
Estoy sintiendo el amor constante de tu corazón
y te grito con fuerza,
para que no desprecies lo que con amor te doy.
Acaríciame con tu mirada penetrante,
hasta lo más hondo de mi corazón.
Te he amado sin comprender,
que tu generosidad se estaba agotando.
Tuve un tiempo congelado nuestro amor,
pero ahora he vuelto
y deseo cuidarlo con esmero.

    Ante mi duda, tu razón

No quiero presentarme con mis ojos turbios
y mis labios furiosos que me perturban,
por mis malos pensamientos.
Quiero sentir la pasión de tu cuerpo
y hacer juntos el amor con sentimiento.
Pedir perdón quiero con humildad,
para resarcirte con la virtud de amar.
Eres el resultado de los besos,
que la primavera da al verano en forma de flor.
Tu cándida inocencia conserva el tesoro de tu juventud
y me acerca con carnales deseos,
a tus dulces labios anacarados con frenesí.
Tú vislumbras dormida aquel con quien sueñas,
y lo imaginas con tu lascivia desenfrenada y loca.
Cuando tu alma el vuelo emprende
al infinito de tus sentimientos,
siento que me quiere olvidar,
porque ya no me ama, si acaso me odia.
No quiero estar en fuga permanente,
reconstruyendo a solas lo amargo y lo distante,
como el eco en la arena del desierto.
Oigo el rumor apagado de tus pasos.
Me dicen que se aproxima
una esbelta sombra dulce
y un cuerpo divino en forma de cielo.
Mis palpitaciónes me hablan,
solamente deseo el hallazgo imprevisto,
de un destino que asumo ilusionado.
Tú te has olvidado ya, de lo profundo de tus besos,
pasando del silencio a un hondo vacío,
con el mudo fervor de quien amó y olvidó.
¿Qué puedo hacer, para recuperar tu amor?.
Añoro cuando temblando nuestros labios,
entre ambos hablaban, un mudo lenguaje sin voz ni palabras.
En esas horas de dicha, tembloroso el espíritu habla
y no quiero verte temblando… Temblando callada.
Amorosos recuerdos, tristezas lejanas,
a tu pecho vino, un suspiro del alma.
En tus ojos no apareció una lágrima,
ni un mal recuerdo en tu mirada,
pensativa y pálida sí estabas.
Siento, que en mi espíritu doliente,
la ternura romántica se escapa.
Mujer especial, tus ideales al cielo nos conducen,
sabiendo, que en lo ignoto bullen…
Yo amé constante, a los que no me amaron
y les di verdad, cuando mintieron.
Siempre busqué a los que nunca me hallaron
y mi voz llamó, a los que jamás me oyeron…