Los diez mandamientos de la ley de Dios

Amarás a Dios sobre todas las cosas.

Tengo que sacarme un aguijón, que tengo clavado
en lo más profundo de mi corazón.
Cuando tenía once años, me dijeron que existía Dios.
Fui en su búsqueda a un seminario.
Allí me convencieron… Qué iluso y qué tierno.
Todos decían que Lo veían, pero todos miraban hacia el suelo.
Yo, también quería verlo, para adorarlo y quererlo.

No tomarás el nombre de Dios en vano.

Cuando se dan un golpe inesperado,
muchas personas mal recuerdan a Dios.
Eso es pecado por tomar el nombre
de nuestro Señor en vano.

Santificarás las fiestas.

Cuando se inicia el alba
un día de guardar,
se despierta mi cuerpo
pensando en oír misa y rezar.
Santificar la fiesta y descansar,
como buen católico, apostólico y romano.
En la Iglesia estamos cuatro, los demás,
ya no emplean tiempo en acompañarnos.
Ellos no piensan que están en pecado.

Honrarás a tu padre y a tu madre.

Todos los días me enfado
con mi padre, con mi madre o con mi hermano.
Por no obedecerlos, ¿Estoy en pecado?
Ellos me perdonan.
No creo en pecados.

No Matarás.

En la Iglesia nos dicen que matar es pecado,
yo lo corroboro y digo, también hacer daño.
Cuando hay guerras, la Iglesia se posiciona al lado del ganador,
aún sabiendo que han matado.
¿Cómo puede la Iglesia perdonarlos y no estar en pecado?
Alguien de la Iglesia tendría que explicarlo.
¡Para todos es pecado!.

No cometerás actos impuros.

La Iglesia nos condena con pecado
y nos dice sed puros y castos.
El sexo no es malo, pues lo ha hecho Dios para disfrutarlo.
La Iglesia nos impone reglas,
para bien usarlo y no caer en pecado.

No robarás.

La Iglesia nos enseña que robar es pecado.
Si lo hacemos, nos perdona con una penitencia.
Nos pregunta dónde lo hemos dejado,
para que demos una limosna, de lo robado.

No dirás falsos testimonios ni mentirás.

En este mundo cristiano,
hablar mal del prójimo es pecado.
Mentir es barato, pues las leyes de los jueces nos perdonan
si la usamos en defensa del juzgado.
La Iglesia nos castiga con pecado, 
lo que ellos llevan haciendo más hace 2.000 años.

No consentirás pensamientos ni deseos impuros.

La Iglesia nos castiga con pecado,
por desear en solitario,
disfrutar de un buen rato.
Muchos curas no dan ejemplo,
ni se confiesan por miedo a declararlo.

10º No codiciarás los bienes ajenos.

La Iglesia nos castiga con pecado,
por querer tener bienes ajenos a nuestro recaudo.
Ellos tienen,
una inmensa fortuna de bienes ajenos
y no es pecado.

Esta es la forma de ver,
los diez mandamientos de la Ley de Dios,
por un decepcionado por la Iglesia.

Los siete pecados sin perdón

Peco por Lujuria y no tengo perdón.
Me gusta practicar sexo,
no quiero reproducción.
Por mucho que la Iglesia diga, yo lo quiero disfrutar.
Los curas me lo condenan, no voy a parar.

No comas mucho que es Gula,
la Iglesia te lo recuerda.
No tengo con que alimentarme, los obispos no pasan hambre.
De contenedor en contenedor escarbo,
para ver si hay un poco de comida y así escampo.

Soy pobre y la Iglesia rica,
¿Cómo puede ser que yo peque por Avaricia?
Quiero pecar y lo voy a hacer,
voy a tratar de amasar mucho dinero y riqueza,
porque así no pecaré, ¡Como lo hace la Iglesia!

¡Qué triste estoy!. No tengo trabajo por más que busco,
me parece una crueldad y una injusticia.
La Iglesia no me da, ni de sacristán.
Luego me dicen que tengo Pereza,
estoy en pecado, por no ir a la Iglesia y estar buscando trabajo.

Cuando voy por la calle, yo solo me carcajeo,
pues veo mucha Ira y enfado.
¿No saben que es pecado?
La iglesia castiga el sentimiento incontrolado,
pues tengo ganas de odiar, al cura retrogrado para estar en pecado.

Tengo tan poco, tan poco,
que no tengo ni Envidia.
La Iglesia dice que es pecado,
por querer tener,
lo que otros han robado.

Que malo es tener Soberbia
y que me castigue la Iglesia con pecado,
por querer ser mejor que los demás.
Tengo confianza ciega en aventajar a los curas
y no estar en pecado.

La Iglesia pierde fieles
por no saber contentarlos.
Algún día ellos, cambiarán los pecados
y los curas tendrán que ir…
A buscar otro trabajo.

Que Dios me perdone por lo contado,
pero así lo he visto e interpretado.

     Quiero cambiar mi piel

 

Quiero cambiar mi piel
para rejuvenecer mi cuerpo,
quiero blanquear mi alma
para diferenciarla del resto.

A solas quiero estar contigo
porque yo lo decidí así.
tengo vértigo al compromiso,
pero deseo estar junto a ti.

Quiero ir de la mano junto a tu persona,
para toda la vida disfrutar.
No separarnos nunca,
hasta la muerte sin más.

Quiero adornar tus pensamientos
y cubrirlos con una piel de totora.
Quiero que tus sentimientos hablen,
de lo que quieres ahora.

Los sentimientos de atracción,
se sienten como en el mar los influjos de la Luna.
Me gustaría envolverte entre mis brazos
y sentirte hasta la aurora.

No quiero que seas un halo de misterio.
No supe conservar la fidelidad a los recuerdos.
Qué fácil es olvidar, cuando los sentimientos se fingen.
qué pena da traicionar con el silencio.

Siento una atracción por ti, que con nadie siento.
Quiero tener contigo un amor, un amor muy intenso.
Tu voz me cautiva, tu mirada me hechiza,
tu sonrisa mueve mis sentimientos, cada día más deprisa.

La ola de la vida viene y no se quiere quedar.
Los recuerdos de la existencia pasada pesan
y no se tienen que archivar.
Es un tesoro que no debemos olvidar.

El sol empieza a despuntar,
con la suerte de vivir.
Vivir para disfrutar,
para amar y ser feliz.

Triste tengo mi alma

 

No puedo parar el llanto,
por la tristeza de no poder amarte.
Elegí a la mujer equivocada,
tormento y sufrimiento a la par.

Tu cuerpo desprende un poder,
que solo tú puedes ejercer.
Tienes retenido mi corazón,
en tus manos tengo mi suerte.

Algún día me compensarás,
con los sentimientos que fluyen
de la fuente mágica de tu ser.
Beberé de ella, hasta saciarme de tu querer.

Siento la suavidad de tus manos,
acariciar la silueta de mi cuerpo.
Mi corazón se convulsa,
cuando me besas en silencio.

Nada sabe como el sabor de tus labios,
cuando me besas con pasión.
Lagrimean mis ojos de emoción,
con tus sentimientos de amor.

Desecaré el mar, para recoger la salmuera.
Haré un castillo majestuoso de sal,
transparente como el cristal de Bohemia.
Serás mi reina en la Tierra.

En soledad

En el horizonte del piélago azul,
se atisba una ventura,
va corriendo sin parar,
surcando las olas del más allá.

Ella se llenó de lágrimas,
al figurarse que no la quería.
Me dijo que la presionaba
y yo, que no me deseaba.

El cielo se iluminó de claridad,
al comprobar que la sentía.
No puedo estar lejos de ella,
se me escapa la alegría.

Tengo una mies por cosechar,
que nació en un terreno sin sembrar.
Pienso si ha sido un milagro,
casualidad, o se tenía que dar.

Miro tus ojos y me dicen la verdad.
Tú lo sembraste una noche
de luna llena,
que me fui a parrandear.

Cuando sufres por la indiferencia,
de la persona que amas,
en la soledad del martirio,
tú te lo aguantas.

          

  El origen de mi impaciencia

 

Una vez, una amiga me preguntó.
Aquilino, ¿Cuántos años tienes?
Diez o quince contesté yo,
en evidente contradicción
con mi barba blanca.

Ella me miró como asombrada
por la edad que había dicho que tenía,
pero yo al darme cuenta, le expliqué.
Tengo en efecto querida amiga,
los años que me quedan de vida.

Los vividos ya no los tengo,
como no tengo el dinero que he gastado.
Yo quisiera preguntarte a ti, ¿Cuántos años tienes?
Pero responde como te he respondido yo,
no los que has vivido, esos ya están consumidos.

¿Cuántos años tienes? ¿Cuántos crees que tienes por vivir?
¿Cuántos de tu sexo pleno? ¿Cuántos te quedan?
Ahora que tu mente está esbozando la respuesta, ¿Qué harás con ellos?
¿Qué harás con los días, las horas y los minutos, irrepetibles que te quedan en cada momento?.
¿Cómo los emplearas? ¿Cómo los utilizarás?
Los hombres creemos que el tiempo pasa,
sin darnos cuenta, que los que pasamos somos nosotros.

Aprovecho el hoy, dejo el ayer y no espero al mañana que quizá nunca llegue.
Soy realista, elijo el aquí y el ahora.
Y de ahí, tomo lo mejor para mí y para los demás también.
No quiero hacer daño, ni que me lo hagan.
No quiero perder lo que me queda de vida.

Desde hoy, dejaré de cumplir años
para intentar cumplir deseos.
Este escrito, forma parte de mi filosofía de vida.
Que no es mejor ni peor, es la mía.

 De camino al cielo

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Tengo como final, el Mundo divino.
Las estrellas del cielo me alumbran,
para encontrar el buen camino.
Todos no van hacia ti, solo el elegido.

Busco ese camino,
que me conduzca al interior de tu alma.
Quiero explorar tus emociones,
a través del Cábala.

Quiero atarte al árbol
de los secretos del cielo,
donde las raíces están arriba
y el fruto por el suelo.

Llena de caos y miedos,
descubro tu conciencia divina.
El bien y el mal son en la vida,
contrarios al árbol del conocimiento.

La conciencia de Dios es ininteligible,
por eso empujo el portón de la luz, 
influjo de todo lo etéreo.
Moveré la esperanza, para yo entenderlo.

Quiero buscar mi conciencia celestial,
para engrandecer nuestro mundo paradisíaco.
Eres un pozo de bendiciones
y a él bajaré para subirlas al cielo.

A tu alma la emboscaré si puedo, 
para llevarla a la eternidad conmigo.
Viajaremos a ese lugar maravilloso y divino, 
para ti y para mí, solitos.

 

        El primer beso

Entre mis sueños soñé,
que no querías darme un beso,
después de mucho rogar 
nos lo dimos, hasta que salió fuego.

Después del primer beso,
he sentido tanto por ti,
que no quiero que se quede
en un bonito recuerdo.

Con mis sensaciones escondidas
y mis afectos dormidos,
bailamos nuestros cuerpos
con la música del destino.

Alumbro mis anhelos.
Yo quiero ser tuyo.
A ti, te pregunto,
¿Me regalas los tuyos?

No me raciones más tus besos,
ni tampoco tus sentimientos.
Porque para ti yo,
es de lo que más tengo.

Quiero tener alas,
para volar los cielos junto a ti.
Descubrir un sinfín de momentos,
desconocidos para mí.

Te quiero con mi corazón varado,
con él te esperaré,
el tiempo necesario.

    REFLEXIÓN

Tomo riesgos,
porque estoy preparado para equivocarme.
Mis pensamientos son la antesala de mis sentimientos.

Para crear,
hay que estar contento, optimista y alto en emociones.
Dormir bien, bajar el estrés y llenarse de afectos.

Quiero empatizar con la inteligencia social y emocional.
¿Qué hace el escritor, si no entrar en las mentes de la colectividad,
con ética y emoción humana?

No quiero que mis versos tengan cuadriplejia.
Quiero tener un potencial creativo, para pode divulgar por escrito,
mis sueños, mis sentimientos y mi momento..

El Autor.

 La condena de una mujer

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En una noche de carnaval
encontré a una mujer enflaquecida.
Ella me sacó a bailar
y yo, le dije que no sabía.

Me hablaba sin parar
como si le faltase el tiempo,
me dijo que estaba triste
y yo, suelto.

Después de un rato nos animamos.
Se empeñó en enseñarme a bailar.
Ella insistió tanto,
que aprendí a compasear.

Así empieza una historia triste,
en esta bulliciosa ciudad de Panamá.
Donde la noche viene deprisa
y el amor fugaz se va.

Ella me contó una historia difícil de creer.
Estaba borracha de amarguras,
porque no hacía más que beber
para olvidar con placer.

Sola se fue,
debajo de un puente se hospedó.
No tenía casa ni bienes
y sí mucho dolor.

¿Que habré hecho yo
para esto merecer?.
Doy lo que tengo de amor
y ningún hombre lo quiere coger.

Mientras la gente se divertía, 
un drama en mi corazón se armó
Imploro a la suerte,
para que tenga un vivir mejor.