Perlas poéticas  I 

Buenos días amor.
Quiero que sepas,
que pongo mi corazón
entre tus manos,
para que lo cuides
y lo acerques al tuyo,
para nunca separarlos.

Cuando recibí tu primer beso
y acariciaste mi cuerpo.
Sentí un placer inmenso,
sentí que no estaba muerto.

De la magnolia salen flores blancas,
del desengaño, flores de un día como el cactus.
Yo prefiero rosas de mayo,   
que transmiten amor,

El Autor

 

Perlas poéticas II

Entre las hojas de mis libros,
guardo mis sentimientos
como pétalos secos de una flor.
Deseo que algún día,
les sirvan a los míos
como recuerdo.

Cuando veas revolotear las golondrinas
bajo el alero de tu casa.
Coge el paraguas, el chubasquero y las botas de agua.
Las nubes corren despavoridas,
hasta alcanzar tu partida.

No quiero que mis amores
queden en leyenda.
Tampoco que me atormenten.
No quiero enloquecer,
no quiero mudar mi piel.

El Autor

Perlas poéticas III

Sonriendo me abro al mundo,
desde mi discreta morada.
Un simple blog me sirve,
para apuntar lo que siento
y contar lo que me da la gana.

Siento melancolía cuando te alejas de mí.
Te esperaré con los brazos abiertos
y mi corazón despierto,
solamente para ti.

Pinto flores, pinto árboles y pinto deseos.
Quiero que tú seas mi pareja y no te pierda.
Porque perdido estoy yo,
al estar perdidamente enamorado.

El Autor

Perlas poéticas  IV

El entendimiento de mis escritos,
enmascara la realidad de mis sentimientos.
El amor es intangible, sin olor, sabor ni color.
Cuando lo sientes,nace una nueva sensación,
en tu alma, en tu cuerpo y en tu mente.

A ti te digo, quiero amarte.
Contigo quiero, casarme.
Luchar por ti hasta morir.
Tu eres…
Tú eres la mujer, que yo sueño.

Con lucha, corazón y alma,
lo viable es factible.
Lo difícil es viable.
No es imposible,
lo que al final es posible.

El Autor.

 

 

Perlas poéticas  V

 

Abracadabra
Nada es como la imaginación te lo presenta.
La fantasía es fuente de ficción imaginada.
Mis escritos son el resultado de todo ello.
Cuando algo con sentimiento quieres decir,
hay que decirlo, estando bien despierto.

Cuando me pongo a escribir poesía,
me encierro en mi mundo
con las llaves del silencio.
Las estrellas se espantan
y la Luna me habla
bajo el murmullo de mis sentimientos.

Amor, yo te quiero con tus imperfecciones.
Con tus luces y sombras.
Con tu cara lavada y con tu pelo.
Solo así, más te quiero.

El Autor

 

Perlas poéticas VI

Es tóxico engañar
desde el primer momento.
El veneno de una cobra
se puede curar,
aunque te deje maltrecho.
La mentira,
te matará sin remedio.

Nada se entiende con el silencio.
Con tus palabras y tus gestos,
seguro que nos entenderemos.

En este Planeta Tierra,
no hay nada mejor que tú.
En el cielo, lo dudo…

El Autor

 

 

 

      Las Guerras

20140222_125845

La sin razón de algunos hombres,
ofuscados en su ambición,
provoca muertes inocentes,
sin ninguna justificación.  

Sembrado veo el campo,
de cruces blancas silentes.
Es el último homenaje
para esos pobres inocentes.

Varios descerebrados
sin ninguna razón,
obligan a la guerra
sin otra solución.

Mueren por una causa ficticia,
convencidos por una mentira.
Pasan hambre, sed y frío.
Quienes los mandan, están bien defendidos. 

¿Cuándo será el día,
que a los hombres
que arman guerras,
se les devuelvan los tiros  
sobre su propia cabeza?.

     Mujer incrédula

 

Un día me encontré
a la salida de un tren,
una mujer esplendorosa,
que yo soñé alguna vez.

Tenía los pies planos
y la cabeza al revés,
sabía de mis poderes
para ponerla bien.

Quise conocerla de tirón,
pero ella se impacientó.
Quería que la sanara
para presumir un montón.

Yo tengo una bandeja
donde pongo lo pendiente,
abrazo las estrellas
y las enciendo con mi mente.

Qué pena,
que tenga cosas pendientes.
¡Qué suerte!,
que pueda curar a los terrestres.

Mi poder no tiene afín,
como no lo tiene el calor del sol.
Mi mente es transparente
y se ve, mi poder de curación.

No quiero retrasar tu petición,
eres tú mi elegida
para mi demostración.
Te pongo mis manos encima
y tienes la sanación.

¡Mujer incrédula!, 
que no confiabas en mi poder,
te demostré que te arreglaba,
¡Te quería para mí, tener!.

    Cuando el gallo canta

Cuando el gallo canta sin molestar,
nace el amanecer de un día más.
La turba pongo a encender
para calentar el frío del lagar.

Tengo que ordeñar las vacas,
para alimentar a los niños
que revolotean por la casa,
comiendo pan de hogaza.

Somos pobres, pero con dignidad.
Los niños van a la escuela
limpios y afanosos para
aprender a ser más.

Preparo las prensas y limpio las tinas.
Al final de la mañana,
llegan los carros cargados
con las uvas tempranas.

Preparo la comida 
para los esforzados labriegos.
Vienen del campo cansados,
sudorosos y hambrientos.

Día de cansancio y alegría.
Al final de la tarde,
se bebe sin parar.
Todos salen ebrios y sin saber andar. 

 

         Ruptura

El agua nos da la vida,
el fuego nos da calor.
Termino abandonando,
porque ya no siento amor.

Promesa eras para mí
y no quiero defraudarte,
pero no sé cómo decirte,
que no siento al amarte.

Soledad encuentro a tu lado,
aun estando junto a ti.
No sé cómo expresar mi rechazo,
mi cuerpo lo hace por mí.

Triste forma de acabar,
cuando las ilusiones eran muchas.
No puedo soportar, que mi cuerpo indiferente,
no sienta lujuria para quererte.

Es difícil entender,
que en otro tiempo sintiese placer.
Hoy, te expreso mi pensamiento,
por ti, ya no tengo sentimientos.

Libre quedas para lo que tú quieras.
No soy nadie para orientarte,
tú, mujer buena, bonita y sagrada,
seguro que encuentras, lo que en mí no hayas.

Quizá opines que soy un desconsiderado,
por decirte lo que pienso.
Es mejor dejarlo ahora,
que después de un tiempo.

Perdona si te he ofendido,
he querido ser claro y decidido.
Pues no hay peor cosa,
que sentirse un mal nacido.

Malo es que te abandonen,
peor que te traicionen.
Siempre es mejor dejarlo,
antes de causar más daño.