Hojas inertes

El vaho no me deja ver tu sonrisa,
con la claridad que yo quiero.
Eres como las hojas de acanto,
en el capitel que sujeta el amor pasado.
El remordimiento de mis sueños,
hace que los instintos se declaren,
como fiel advenedizo en la soledad.
El amor no es algo, que se pueda remedar.
Yo he sentido la agonía del roble caído,
dónde los pájaros, no hacen su nido.
Estoy en la búsqueda del amor perdido,
a través de la senda florecida de tu cariño.
He sufrido una convulsión de amor,
porque escuché con atención,
las verdades que van contigo
y no puedo arrancarlas de mi vida.
Te busco como una imagen perdida,
con la esperanza tan solo sostenida,
por la ternura de mis pensamientos
y la satisfacción del amor entregado.
No puedo contener el llanto amargo,
porque siento que me sangra,
por las heridas de tus desprecios.
La certidumbre del inmenso hastio 
que percibo, por no saber distinguir,
lo que a través de mis ojos claros distingo.
Algo que a mí me deleitaba ver,
en los bosques de otoño sin permiso,
eran las hojas inertes, desprendidas color marrón,
que con mis manos trémulas, del suelo recogía.
Estoy enamorado de las plantas,
que beso cada día sin perderme el momento.
Tengo el temor,
de que en cualquier instante,
esta primavera me diga adiós.
Mi alma que con el viento vaga,
sin saber hacia dónde se dirige,
encontrará la libertad que tanto quiso,
sin remordimiento por su alejamiento.

Anuncios

 

        Verdades sueltas

Tengo que renacer
de ese lugar inhóspito, donde se dicen 
las muchas mentiras sin castigo
y las verdades sueltas,
van por otro camino.
Ahora el péndulo de mi amor,
va de acá para allá
sin ninguna convicción.
Quiero encontrar donde tienes tu sonrisa,
si es que no sientes, por nada alegría.
La vida son momentos, son delicias
al navegar tú en mi memoria con sentimiento.
Quiero clavar mis rodillas, en señal de amor,
al ser tú mi templo, donde me refugio.
Quiero enviarte… Un mensaje de cariño,
como algo verdadero y divino.
Recuerdo aún tu voz,
donde delatabas el afecto entre los dos,
en cada momento y sin reservas de amor.
Tú me dices que sientes amor sincero
y no quiero que sea, de humo y viento
y sí… Lo que yo he sentido, ternura y sentimiento.
No quiero ser un triste mayor,
debajo de mis fracasos de amor.
Quiero sentir el amor verdadero
como yo creo que merezco.
Quiero sentirte en mi regazo con amor
y vaciarte todos mis sentimientos.
Estoy sintiendo el amor constante de tu corazón
y te grito con fuerza,
para que no desprecies lo que con amor te doy.
Acaríciame con tu mirada penetrante,
hasta lo más hondo de mi corazón.
Te he amado sin comprender,
que tu generosidad se estaba agotando.
Tuve un tiempo congelado nuestro amor,
pero ahora he vuelto
y deseo cuidarlo con esmero.

    Ante mi duda, tu razón

No quiero presentarme con mis ojos turbios
y mis labios furiosos que me perturban,
por mis malos pensamientos.
Quiero sentir la pasión de tu cuerpo
y hacer juntos el amor con sentimiento.
Pedir perdón quiero con humildad,
para resarcirte con la virtud de amar.
Eres el resultado de los besos,
que la primavera da al verano en forma de flor.
Tu cándida inocencia conserva el tesoro de tu juventud
y me acerca con carnales deseos,
a tus dulces labios anacarados con frenesí.
Tú vislumbras dormida aquel con quien sueñas,
y lo imaginas con tu lascivia desenfrenada y loca.
Cuando tu alma el vuelo emprende
al infinito de tus sentimientos,
siento que me quiere olvidar,
porque ya no me ama, si acaso me odia.
No quiero estar en fuga permanente,
reconstruyendo a solas lo amargo y lo distante,
como el eco en la arena del desierto.
Oigo el rumor apagado de tus pasos.
Me dicen que se aproxima
una esbelta sombra dulce
y un cuerpo divino en forma de cielo.
Mis palpitaciónes me hablan,
solamente deseo el hallazgo imprevisto,
de un destino que asumo ilusionado.
Tú te has olvidado ya, de lo profundo de tus besos,
pasando del silencio a un hondo vacío,
con el mudo fervor de quien amó y olvidó.
¿Qué puedo hacer, para recuperar tu amor?.
Añoro cuando temblando nuestros labios,
entre ambos hablaban, un mudo lenguaje sin voz ni palabras.
En esas horas de dicha, tembloroso el espíritu habla
y no quiero verte temblando… Temblando callada.
Amorosos recuerdos, tristezas lejanas,
a tu pecho vino, un suspiro del alma.
En tus ojos no apareció una lágrima,
ni un mal recuerdo en tu mirada,
pensativa y pálida sí estabas.
Siento, que en mi espíritu doliente,
la ternura romántica se escapa.
Mujer especial, tus ideales al cielo nos conducen,
sabiendo, que en lo ignoto bullen…
Yo amé constante, a los que no me amaron
y les di verdad, cuando mintieron.
Siempre busqué a los que nunca me hallaron
y mi voz llamó, a los que jamás me oyeron…

 

         Carta de amor

Adorable mujer, a ti te escribo y así comienzo…
Hoy necesito expresarte todo lo que estoy sintiendo.
Con estas líneas, deseo abrirte mi corazón
y compartir contigo mis sentimientos.
Un día cualquiera, sin esperarlo,
te conocí y de ti, se prendó mi corazón y mi razón.
Tienes unos sentimientos, que fluyen de tu aura,
e imantan hasta nuestros cuerpos.
No pensé que podría volver a enamorarme,
como un joven primerizo.
Que podría quererte, como nunca había querido.
Que desease tanto, estar siempre contigo,
que cerrando mis ojos siempre aparecieses,
aún no estando dormido.
Tienes tantas virtudes, que con tu solo pensamiento,
me haces volar al infinito.
Cuando se alcanza el grado de sexagenario
y sientes el corazón palpitar en tus adentros,
se recibe un halo de juventud, para un mayor deseo.
Hoy me siento acogido, en tu corazón y en tu seno.
Quiero amarte, hasta caer desfallecido,
solamente quiero, morir de amor contigo.
Quiero que en nuestra vejez, los días,
se hagan largos y eternos de continuo.
Que cuando nuestras piernas nos lleven con dificultad,
nuestros corazones, aguanten con el mejor ritmo.
Siempre pensé, que sí un día sentía fuego en mi corazón ,
sería muy diferente a lo ya vivido.
Amor, la crueldad de la distancia y el aguardo en soledad,
me entristece por el amor que siento, se pudiera desgastar.
Hago lo imposible por tenerte siempre en mi mente y junto a mi alma.
En tu persona he encontrado la cara buena de la moneda.
He tenido varios reversos que me dolieron de veras.
Hoy con tu cariño y nuestro amor, le hemos dado la vuelta.
Ahora eres mi inspiración, en mis noches en vela,
tengo mis pensamientos llenos de bondad y sin cautela.
Descúbreme lo que siente ahora tu corazón.
Aún cuando no te correspondo, tú siempre me lo demuestras con amor.
Qué feliz me haces, cuando se acerca el Adviento
y en nuestros corazones, las campanas del amor resuenan.
Tengo el presentimiento de que me ha llegado la hora.
Mi amor, quiera Dios que en nuestro último día,
podamos cruzar de la mano , uno junto al otro ,
el umbral hacia la eternidad….  

 

 

    Después de un tiempo

Después de un tiempo,
las suturas en mi corazón,
cicatrizaron sin ningún dolor.
Hoy es el día, que lo siento curado.

Pensé que todo lo iba a perder,
cuando caí herido por primera vez.
Recuperado en mis sentimientos,
deseo caminar, hasta mi nuevo querer.

Mi alma me sigue sin descanso,
porque es mi alma de custodia.
Ella me guía por lugares sagrados,
que no tienen peligro ni pecado.

Encontré la persona, que quiero amar.
Esa divinidad que en forma de mujer,
siente y padece los rigores de aquí y de allá.
La felicidad presente, no la puedo despreciar.

Un día pensé, 
que ya no iba al amor encontrar,
pero el destino ha hecho,
que ya lo pueda disfrutar.

Nos entendemos en todas las situaciones,
nos comunicamos con solo mirarnos.
Nuestro amor es tan profundo y bello…
¡Que viviremos siempre enamorados!.

Encontré su alma y también su corazón,
los dos ingredientes para un buen amor.
Siempre soñé, que algún día me premiaría Dios.
Lo busqué toda la vida y ese momento llegó.

 

 

         Aireo mis alas

 

Estoy aireando ahora mis alas,
para llegar lejos a raptar tu corazón.
No sé si lo conseguiré en breve, o…
Tendré que esperar tu sin “razón”.

Muchas veces he soñado, que contigo cohabitaba,
porque mi amor cada día, en mí aumentaba.
Cuando me miras, siento tu cariño que me pide más,
nunca sentí esta atracción, que me arrastra sin parar.

Qué verdad es, que tus pechos me incitan al placer,
que tu cuerpo en general, me llama para disfrutar.
Solo pienso en crecer y aprender a amar con lealtad,
porque si no guerreo, otro más avispado te enamorará.

Estando contigo, no siento la soledad,
porque estoy cansado, de tanto sollozar
en este mundo desamparado y para mí del mal.
Quiero tomar tu cuerpo y hacerlo castañetear.

Si no siento la mirada de tus ojos,
me encuentro vacío y sin ilusión.
Para mí, son la fuerza y la luz
de tus buenos sentimientos.

Con las ocho letras de un “ te quiero”,
yo te manifiesto, que mi amor será eterno.
Desde el alba hasta el anochecer,
te llenaré de buenos momentos.

Soy tu columna ardiente,
donde tu corazón puede enloquecer.
Quiero para siempre, enterrar mis miedos
y perseguir mis sueños, hasta el atardecer.

 

      Pasearé mi tristeza

Quiero compartir la llave de tu corazón,
para poder abrirlo, cuando decidamos tú o yo.
Cuidaré de él, como si fuese el mío propio.
Cuando se está enamorado, uno se siente dichoso.

Quiero despertar tu libido,
en tu mente perezosa.
Quiero conseguir que te excites,
para verte y sentirte más hermosa.

No quiero verte, como mi diosa asexuada,
que nunca rompe al placer, por causas extrañas.
Qué realidad es, sentir desgraciar la esperanza,
si no quiere la mujer… Nada de nada.

Pasearé mis tristezas, sin saber qué hacer,
tengo una confusión grande, que me invade.
No sé qué hacer para completar mi felicidad,
ya he intentado todo, lo que yo sé.

Te quiero pedir ayuda, para conseguir calma,
para no equivocarme y razonar mi marcha.
No puedo aguantar, lo mucho que me machacas,
por eso y mucho más, te digo hasta aquí y basta.

Te deseo lo mejor y que todo te huela a rosas,
a mí me dejas las espinas del dolor y la llorona.
No sé si voy a dejar de sentir, por todo el mal
que tú me hiciste, ahora no tengo por quien sufrir.

He sentido una experiencia más,
que tardaré en olvidar de mi mente.
No sé hasta cuándo durará mi tormento,
porque si dura mucho, me quitaré de en medio.

 

        En una nube rosa

Quiero verte feliz
y elevarte hasta una nube rosa.
Quiero contigo sentir,
el placer de tu ilusión, en la nebulosa.

Tengo que darme cuenta,
de lo mucho que tú vales.
No tengo otra alternativa,
que perseverar en mis valores.

No quiero que te avergüences,
de los malos hábitos de lo perdido.
No quiero que te enfríes nunca,
porque yo, te deseo contigo.

Algo tengo que pensar hacer,
para enamorarte locamente.
Quiero raptar tu alma buena
y encontrar el beneficio de tu suerte.

Quiero convertirme en tu “rano” verde
y cantarte lo que tú te mereces.
Solo hablarte, de amor y sentimientos,
sabiendo, que tus deseos esperan ese momento.

Como flor que se marchita al tiempo,
yo quiero salvar tu lozanía indemne ,
estar pendiente de tu felicidad
y encontrar tus amores para siempre.

Mientras tenga sentimientos,
mi corazón no cesará de palpitar,
porque tú eres mi energía,
mi alegría y mi amor de verdad.

         Orante ante mi Lararium

Postrado ante mi Lararium,
le pido a Dios que me bendiga,
que me dé fuerzas para llegar,
a mi sacralizado destino, que es amar.

No quiero que el tiempo pase sin más,
ni tampoco, que me digas basta ya.
Te fuiste de mi vera, dejando la casa vacía,
yo no pensaba, que tu decisión fuese maldita.

Estoy solo y me atormenta mi soledad,
porque alguien que me amaba, decidió marchar.
Mis pensamientos solo son campanadas,
de muchos recuerdos, en época de felicidad.

Cuando pienso en tu profunda mirada,
el mundo me da vueltas sin parar.
No sé qué pensar de todo este mal pasar,
pero algo me dice, que tú estarás acá.

No tengas pena por lo que pasó entre nosotros,
recuerda lo mucho bueno y salta lo malo.
Me vienen pensamientos mudos sin valor,
que no traspasan ni el alma, ni el corazón.

Es difícil entender la mente humana,
cuando sin saber el motivo, se desbarata.
Si un día encuentras la razón por azar,
descúbrela para todos los demás.

Cuando pienso en el futuro,
me retuerzo de dolor mental.
Tengo querencia para mirar
con amor, hacia donde tú estás.

 

   Estoy intranquilo

Tengo el alma intranquila,
porque te siento próxima.
No concibo nada mejor en esta vida,
que tener los afectos, unidos contigo.

Eres una persona singular,
llena de implicación pícara.
Sé a lo que quieres aspirar,
y yo, te lo puedo otorgar.

Los encantos que desprendes,
son de muy alta consideración.
Te tengo una gran admiración,
que me arrastra a declararte mi amor.

Las cosas no son fáciles en este mundo.
Exige mucha tolerancia y sacrificio,
mucho amor y querer estar contigo.
Dejo un sentir, para verlo y no tocarlo.

Cuántos secretos de amor,
nosotros hemos compartido.
Esos que siempre ponderábamos
y que nunca saldrían de nuestro idilio.

No me gustaría, que en nada quedasen,
los abrazos y los besos, las promesas
y los recuerdos, que un día compartimos.
Quiero que en mi memoria, estén siempre vivos.

No supe el mal que hace un fracaso,
hasta que no lo sufrí en mi destino.
Nunca lo deseo en mi pensamiento,
porque no quiero morir de sufrimiento.