Recordando en San Valentín

Te tuve en mi corazón oculta
y llegó el momento de darte luz.
Quiero manifestarte mi alegría´,
por ver con claridad mi dilección.

Estuve un tiempo abrumado,
sin saber que dirección tomar.
Al final, quise ser justo y venerarte
en todos los momentos de mi vida.

Cuando no se tienen palabras,
para expresar lo mucho que te quiero,
revolotean sin parar en mi corazón, 
las mariposas más bellas del cariño.

Manifiesto sin ninguna turbación,
que no hay persona en la tierra,
que te pueda querer más que yo.
Ese sentimiento morirá conmigo.

Recogeré las flores del prado frescas,
para agradecerte el regalo de tu afecto.
Con ellas quiero hacerte un bebedizo
que te perfume como hechizo de amor.

Las palabras que me dices con ternura,
en nuestra relación de pareja con pasión,
son el riego diario en el cultivo de tu flor.
Haré todo aquello, que no te separe de mi lado.

Prometo quererte con los cinco sentidos,
mientras Dios me premie de razón.
Esto no es palabrería sin fundamento
y sí, muchos sentimientos de amor.

 

  La vida es un cuento

Todos mis pensamientos,
me están volviendo perverso.
El cielo lo veo manchado de color,
de oscuro color negro.

Nunca sabré si los vientos del firmamento,
fueron la causa de mi desorientación.
No llego a entender que me pasó,
que no distinguí el bien de lo mejor.

Veo heridas en mi caminar,
con los sentimientos abiertos en canal.
Nada puedo hacer por salvar estas almas,
salvo esperar que cicatricen del mal.

En las noches de horror que paso,
mi diversión, es buscar tarántulas
en la oscura cueva de mis antepasados,
sabiendo que moriré sin remedio.

Ahora me encuentro desorientado,
por el abrazo de tu pensamiento.
Tu alma está en el morral de un sereno,
que quiere entregármela a mí primero.

Sufrí por un amor que no supe conquistar,
nunca lo superé y sentí un eterno malestar.
Amarte más, no supe por mi torpeza sin más.
Perdí lo que más quería sin saberlo conservar.

En el otro mundo me encuentro ya.
Sin saber dónde dejé los placeres de la tierra.
Desperdicié los llantos de imploración,
esos que me hablaban con todo el amor.

 

                La vejez

Los años pasan, como pasa el viento fresco.
Me siento viejo y cansado en este momento.
Nunca tuve antes la experiencia de envejecer,
ni tampoco de ver cómo se arruga mi piel.
Ahora espero que esto dure por mucho tiempo.

Lloro lágrimas de sentimiento,
al quedarme solo al anochecer.
Nunca pensé que esto llegara a suceder,
pues no creo merecer tal condena, 
por mal que lo haya podido hacer.

No entiendo cómo puedo hallarme así.
Pienso que me porte bien con los seres queridos.
Sigo sin saber, si los errores que cometí
fueron tan graves, para este mal castigo.
Algún día faltaré sin saber por qué ha sido.

Todo llega en el peor momento,
mayor de años, frágil de huesos,
memoria olvidadiza, salvo algunos recuerdos.
Quiero aguantar para observar,
hasta dónde llegan los desprecios.

Sentimientos encontrados,
por los desplantes que siento.
Parece que estamos de más
si no es para sufragar,
lo que nosotros no debemos.

Mi preocupación es ahora,
mis hermanos, hijos y nietos,
que vienen a verme a la residencia cada poco tiempo.
Yo se lo agradezco,
como el agua clara que bebo.

La soledad, es un patrimonio
que no nos gustaría poseer.
Las circunstancias de la vida,
te hacen heredero para mal,
de lo que no quisieras tener.

     Con mi maleta vieja

Un día inesperado de un año cualquiera,
regresé con mi vieja maleta a estar junto a ti.
¡Amor! Sentí que siempre me estuviste esperando,
pensando con certeza que un día regresaría
y que aún me esperarías con todo tu cariño.

No quiero que tú te desmayes
por la impresión del alborozo,
al verme regresar a tu costado.
Cuando todos me daban por muerto.
Cómo ves, estoy resucitado.

No quiero hablar de las penurias sufridas,
las quiero olvidar para evitar mi dolor.
Todo no tiene explicación en la vida. 
Cuando no se puede contar la verdad, 
es mejor pasar página, que engañar.

Yo no te quiero confundir,
ni he falseado mi verdad.
Estuve abandonado y sin amar.
Las cosas no me fueron bien,
porque no te quise olvidar.

¿Qué me pasó?
Una nube me envolvió con mucha agitación,
no supe que me ocurrió en ese momento.
Hoy, todavía me pregunto cómo me transportó.  
No te lo quise decir,  por no hacerte sufrir .

Quiero recoger lo mucho que me ofreces,
en lo más profundo de mis sentimientos.
No tenía pensamientos para una nueva mujer.
Siempre tuve la certeza de seguir queriéndote.
Me gustaría llenarte de amor, todos tus  afectos.

Ansio bañarte en mi felicidad con paz y amor.
No separarme nunca de tu venerable cariño.
Trabajar juntos por el bien de los dos
y querernos como el primer día que nos vimos.
Tienes que saber, que estoy reencarnado.

 

            Promesas del ayer

Las promesas incumplidas
se pierden con el tiempo.
No quiero llorarte toda mi vida,
ni que me mate el remordimiento.

La vida me golpeó fuerte y sin razón aparente,
por una mala decisión me dejó sin amor.
Un mal día me di cuenta, 
que entre tú y yo, no había  atracción.

Yo creí que siempre te tendría, 
en este mundo de olor y color.
No sé qué pasó para no volver a verte,
si enfermé de ceguera, o te ocultaste.

El tiempo inflexible termina con nuestra lozanía,
que en nuestros cuerpos se marca con crueldad.
Las arrugas y otros desperfectos, no mueren
al terminar la primavera, como la flor marchita del rosal.

Sería una pena que yo te perdiera.
Hablaré con los árboles desnudos 
y escucharé el sollozar del río.
Quiero saber si aún estás conmigo.

No quiero quemar mis recuerdos,
esos que forman parte de mi vida
y de mis puros sentimientos.
Sin saber por qué, los días tristes pienso en ellos.

Te recuerdo amada mía,
como la flor más bella del jardín.
Por mi imprudencia la corté,
sabiendo que iba a morir.

         Boté mi barquito

Entre mis manos tengo un pequeño barquito,
que quiero botar sobre las corrientes del mar.
Lo cargué con un mensajito de amor, sin rumbo,
por no tener hembra a quién podérselo enviar.

Me gustaría que lo encontrase una mujer especial.
Esa, que permanentemente sueño con ella
todas las noches de mi vida sin poderlo evitar.
Le daría todo mi amor, reclamándole el suyo para mí.

En el recadito que yo anónimamente escribo,
como premisa digo que estoy solo y aburrido.
No tuve suerte en el amor por culpa del destino.
Algo hice mal y hoy no tengo a quien amar.

En una playa lejana, un grupo de damas se lo encontró varado.
Al coger el barquito, descubrieron un papelito,
en el cual estaba escrito un SOS de amistad.
Discutieron quién lo vio primero y quién se lo iba a quedar.

La fémina más atrevida y con falta de cariño,
lo apretó a su corazón como algo bendecido.
Quería tenerlo cerca, porque ella sintió que era su destino.
Vió resplandecer en la playa, el amor querido.

Un día nos citamos en el puerto del amor,
sin saber cómo eras tú, ni tú cómo era yo.
Para nosotros, fue una forma diferente
y buena de encontrar el amor.

Todo lo dejamos a nuestra suerte
y también, a nuestra intuición.
Los años no pasan sin huella,
ni tampoco tenemos que decirle al tiempo, ¡Adiós!.

             

              Niño buscado

Por un camino engravillado,
corro con mi bicicleta vieja.
Voy en busca de la emoción de saber,
que mi amada me espera.

Veo una brillante luz en tus ojos.
Tu semblante se ilumina de pasión.
No me importa cuanto me suceda,
si contigo me siento como en el cielo.   

Así me gustaría vivir el resto,
como un hombre entusiasmado,
lleno de ilusión, cariño y amor.
¡Bendigo el momento que estoy viviendo!.

Como agua fina,
van calando tus anhelos,
en lo más profundo de mi corazón.
Para ti los guardo, con mucho amor.

No necesito ver
a través de mi bola de cristal,
que tus sentimientos son verdaderos,
como el fuego de un volcán.

Quiero amanecer
entre sábanas de hilo.
Calentarte tus fríos pies
y besar tu cuerpo querido.

Dejar que la pasión nos desborde,
sentir nuestros cuerpos gozar,
formando una bonita familia,
porque un niño queremos alumbrar.

       

  Los celos son malignos

Mi tristeza aliviará mis sentimientos,
cuando redimas tu feo comportamiento.
Gracias por jugar conmigo sin razón.
No tenías motivos para hacerme daño,
pero aún así, no quiero tener rencor.

Estoy triste por tu reacción.
¿Ahora qué hago yo con mis afectos, 
si solo para ti los quiero?.
No deseo ser prisionero mientras viva,
de un error que cometí hace tiempo.

En el tren de la vida, 
de pasajera te deseaba llevar.
No quería sufrir más la soledad.
Quiero repartir mis sentimientos, 
lejos de aquí, en ultramar.

La incidencia de mi teléfono perdido,
fue justificación para olvidarte sin más.
Querías abrazar tus últimos caprichos
y no esperaste a recibir una explicación.
Te corría prisa decirme adiós.

Gracias por recrearte conmigo.
Como una mascota de peluche,
me sentí al acogerme entre tus brazos.
Con falsedades y mentiras, creí en ti
y con ello, la ilusión perdí.  
     

La soledad es buena si uno la quiere,
pero es triste y dura, cuando el amor desaparece.
Soy alérgico a la pena impuesta,
porque no trae nada bueno.
Contigo perdí la cabeza.

Hoy quiero contarte una verdad de bien nacido,
al ser tú quien daba sentido a mi vida con cariño.
Un celoso te fue a contar un chismorreo mío,
con la intención de hacerme daño y quedarse contigo.
No le hagas caso, que quiere destruir tu destino.

      El amor no se compra

Amanecer ardiente

Hoy he amanecido, con esa luz
ardiente en el horizonte lejano.
Es una gran suerte para mí, 
inspirarme al poder contemplarla.

Lejos es la distancia, 
cuando así la vemos.
Quiero contigo acortarla,
hasta juntar nuestros deseos.

Rubia y morena eres por fuera,
dulce y buena sientes por dentro.
Pensé como serías, sin ver tu aspecto,
pero no suelo errar, ¡Era cierto!.  

Como dos adolescentes planeamos vernos,
decidimos escaparnos, estando en el recreo.
Queremos estar lejos, de aquellos que nos atan
y entregarnos al amor  que nos abrasa.

Disfrutamos del derecho,
de amarnos sin recuerdos.
Forjar un futuro risueño,
que solo nosotros queremos.

Yo quiero declararte mi amor sincero,
para toda la vida tenerlo como primero.
No hay nada mejor en nuestra existencia,
que entregarlo sin interés ni dinero.

El amor no se compra sin más,
se regala por afectos del sentimiento.
Una vez lo entregas con pasión,
es un compromiso eterno.

       Piedras en mi camino

En una piedra grande del camino,
sentado espero tu regreso.
Estoy escribiendo estos versos,
que no hablan de salud, ni tampoco de dinero.

El pesar, es un suplicio horrible,
que difícilmente se puede aguantar.
Cuando la conciencia está manchada,
no hay palabras ni gestos que la pueda limpiar.

Vivo en un mar de incertidumbre,
porque mi corazón se está quedando ciego.
No quiero olvidarme para nada,
de todo aquello que ahora siento.

Qué pena no poder enhebrar la aguja,
ni coser el desgarro en mi corazón.
Lo haré con mis deseos maltrechos
y lloraré con mis ojos secos.

Añoro no ver el color de las rosas,
del grandísimo jardín de mis sueños.
De él arrancaba los pétalos de las flores,
para hacer alfombras por las calles del pueblo.

 Es triste no poder atisbar,
los peces de colores
del estanque de mi jardín.
Medito sus movimientos, porque solamente son para mí.

Mi amor se ha ennegrecido,
por los desengaños de esta vida.
Expreso mis pensamientos
que para nada dicen adiós, sino hasta luego.          

Quiero relajar mi mente 
y descansar los sentimientos de mi corazón.
Nunca merecí tu cuerpo
y mucho menos tu amor.