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Tú apareciste
En una mañana fría de enero,
cuando el rocio blanquea
los tejados de mi pueblo.
Siento una convulsión, que me deja perplejo.
La saliva impregna mi lengua
cuando algo quiero decirte.
No me salen las palabras,
se asustan mis sentidos.
Tu cuerpo sale de una nube blanca,
como virgen inmaculada,
llena de perfecciones,
en un rebullo de pasión.
Todos quieren verte y amarte,
quererte y adorarte.
Tú escuchas mis peticiones,
me perdonas y me das tus bendiciones.
Voy caminando sin hacer ruido,
no quiero que nadie se dé cuenta.
Ando con sigilo y buen paso,
para que ella me vea.
A mi querida Madre
En tus entrañas me crié
antes que me parieras,
nueve meses me llevaste sin quejarte,
feliz y contenta.
Un día me alumbraste y me diste la existencia,
te escribo este poema como homenaje,
para agradecerte,
lo más importante que tengo, mi vida.
En este Mundo yo te agradezco,
que hayas sido buena madre
y me hayas dado todos tus sentimientos.
Hoy los guardo, en el tarrito de mis recuerdos.
uAhora que ya no te tengo,
te recuerdo en silencio.
Te hablo desde la ventana de la esperanza,
igual que cuando era pequeño.
Sé que tú me hablas,
aun sabiendo que no te escucho.
Estás en el cielo entretenida, cuidando a tu familia,
ayudando a llevar esta pesada carga, que es la vida.
Por ti rezo,
para recordarte todos los días.
Sé que me esperas ahora,
para acompañarme en la otra vida.
Querida madre, yo quisiera expresarme,
como tú te mereces y yo deseo.
Que sea tarde el día de nuestro encuentro,
pues en este Mundo me necesitan,
todos los que tú dejaste y yo quiero.
.
Última voluntad
En el cementerio hay silencio,
respiro paz con un frío intenso.
Lugar de descanso divino,
de nuestros seres queridos.
Mi madre falleció
un día inesperado,
se fue tranquila,
a reunirse con su amado.
La voluntad de los fallecidos,
era en la eternidad estar unidos.
Se cumplió sin discusión.
Ahí descansan los dos.
Ayude al enterrador,
a sacar los restos de mi padre,
él quería estar junto a ella
y que nadie los separase.
¡Qué somos y en qué nos quedamos!.
Somos pasto de gusanos.
¿Para qué tantos palos,
si luego nada nos llevamos?
Los que aquí seguimos,
su memoria honramos.
Llevamos ramos de flores
y también les rezamos.
Mucho tiempo ha pasado,
siempre los recordamos,
agradecemos que nos dieran la vida,
a los cuatro hermanos.
En recuerdo a mis padres
Ángel y Amelia allá donde estén.
Un mal sueño
La luz de mis ojos
se tiñe de oscuridad.
En mis sueños vivo historias recientes
que no me dejan descansar.
Veo mis sentimientos levitar,
por encima de la tierra.
Siento tus caricias,
con la misma fuerza .
Tengo miedo que no sea realidad,
no quiero despertar.
Siento estar encerrado,
cumpliendo una pena.
Agarro con fuerza
los barrotes del sueño,
sufro mi tristeza
en la soledad de mi celda.
Junto al suplicio del dolor agraviado,
tengo vitalidad para redimir mi condena.
La fuerza de mi mente, desata
los grilletes y cadenas que me atan.
Al despertar una mañana,
veo que me he liberado
de los dolores y las penas,
de la amargura y mis arrebatos.
Pues mi juicio no fue justo,
como injusto fue mi sueño.
Los juicios en sueños,
dañan los pensamientos.
El Paular
Entre paredes gruesas del Monasterio,
mi amor a nadie puedo dar.
Imploro a mis recuerdos
y lloro sin parar.
Tristes noches de soledad
las que paso entre cuatro paredes.
Me atormenta el recordar
la traición a mi quereres.
Escribo en sus yesos blancos
con una punta de carpintero vieja,
mensajes de amor y sentimiento
como recuerdo a mi pareja.
Yo amé y fui amado
y también abandonado.
Duro golpe el sufrido
por un amor no correspondido.
No me quiero enfrentar
a un nuevo azar,
pues tengo miedo al fracaso
y no olvidarme al recordar.
Pienso en los tiempos felices,
cuando nacieron los hijos
del amor correspondido.
Hoy resido entre frailes y yo soy el novicio.
No quiero doblegarme al sentimiento,
estoy bien con el silencio.
Recogido me siento en los brazos de mi Padre,
que está en los cielos.
Perdido
Vuelvo de estar perdido
por el remanso del río,
quiero encontrar tu senda
para el amor permitido.
Aves que con sus trinos
orientan la dirección del peregrino.
Quiero salir del laberinto de esta ciudad
porque me había perdido.
Pájaro de noche soy,
porque tú lo has resuelto así.
Espero que un día tú te decidas,
a salir con la luz del día.
Encima de una roca me siento
a cavilar sin resuello,
el camino se me hace largo,
me pesa el sentimiento.
Mis afectos buenos
yo te los regalo para ti,
quiero que hagas buen uso de ellos
y me correspondas igual a mí.
Cuando estoy contigo,
se alumbra mi corazón.
Quiero que sea el faro que te indique,
la vereda de mis sentimientos.
No quiero que me eches tierra,
sobre la tumba de mis sentimientos.
Criaré geranios de satén,
para que todos los días, vengas a recogerlos.
Amor,
con la mano en el corazón te digo,
que solo tú eres mi inspiración.
Para ti lo escribo con todo mi amor.
Mis «tequieros»
Hoy es un día que me cuesta escribirte,
porque quiero decirte tantas cosas,
que me brotan los sentimientos,
y me ahogan mis «tequieros».
Voy a tratar de pedirte, aún estando triste
basta al miedo.
Déjame que te diga,
muchos, muchos «tequieros».
No quiero recoger mis sentimientos,
mis cariños y mis «tequieros,»
en una isla de mi cuerpo.
¡Ya he sido naúfrago solitario un tiempo!.
Sentía que me estaba hundiendo.
Como sirena milagrosa apareciste tú
y yo, te lo agradezco.
Hay tantas cosas que te quiero pedir
y más que te quiero decir,
que aún resumiendo, me falta tiempo.
A ti te pido, que me dejes ir contigo.
El tiempo lo llevo bien,
permíteme que te acompañe en el camino.
Quiero que seas mi amor,
yo, te lo suplico.
Hay tantas cosas para gozar,
que tenemos poco tiempo.
Nuestro paso por la vida es tan corto,
que sufrir es una pérdida de tiempo.
No midas el tiempo de nuestros sentimientos,
por un calendario o un reloj.
El amor nace en un instante
y se vive en el momento.
No se es joven ni viejo, solo es tiempo.
La vida, es el arte del encuentro.









